El impulso que los jóvenes necesitan para dar su gran salto. Una experiencia en la que podrán poner a prueba sus habilidades y desarrollar sus pasiones, con el seguimiento de un equipo de profesionales.
La metodología está basada en crear un laboratorio de emprendimiento. Los participantes asumen responsabilidades y toman decisiones en el marco del desarrollo de los objetivos de Inspiranza.

Más allá del conocimiento académico, los jóvenes necesitan, para sentirse motivados, inspirados y con foco en su futuro y su vocación, desarrollar herramientas en el plano de la inteligencia emocional. A través de charlas y talleres, podemos ayudarles a mejorar su rendimiento académico, a optimizar sus recursos, a hacer un mejor uso de su tiempo. En definitiva, trabajar en hábitos de rutina sanos y estimulantes que les ayuden a convertirse en su mejor versión.

La adolescencia es una etapa de profundos cambios. El día a día se convierte en una auténtica montaña rusa de emociones que, en ocasiones, provocan efectos negativos en los propios jóvenes o en sus relaciones con los demás. Técnicas de mindfulness, meditación o yoga pueden ser grandes aliadas para aprender a controlar el ruido mental que genera esa montaña rusa, canalizando toda esa energía propia de la etapa que están viviendo para encontrar su propio yo, tomar decisiones, mejorar la concentración y gestionar sus
emociones y relaciones.